Skip to content

Archive for Febrero, 2009

16
Feb

Una mujer increíble

Hoy partió una mujer muy importante en mi vida.
Gracias a ella aprendí a escribir desde los cuatro años. Me mostró el poder de las palabras. Aun me recuerdo persiguiendo por la casa para que me dijera mas palabras. Quería conocerlas todas.

Por eso hoy quiero dedicar este capítulo a mi abuela María de Jesús sin la cual nunca hubiera sido posible que este blog existiera.

Descansa abuela.

16
Feb

Capítulo 5: EL reencuentro

Después del horror vivido en el hospital, lleve a Amanda a mi departamento, no estaba dispuesta a quedarse sola después de lo que había ocurrido y a mí obviamente esto no me molesto en lo absoluto.

Pasábamos las tardes hablando de todos los temas, descubrí que teníamos más en común de lo que imaginaba. En general todo iba bien hasta la tarde en que por fin decidí abordar el tema de la extraña desaparición de Jonatán. Abrió los ojos de más y negó con la cabeza. Insistí con preguntas, pero ella se limitó a mirar hacia el suelo con la mirada perdida.

Decidí dejar el tema por un tiempo mas, después de todo su compañía me brindaba una extraña calidez y paz que no había sentido desde que era niño y miraba películas viejas en el regazo de mi padres.

Conseguí un trabajo de medio tiempo acomodando latas en un súper mercado y por las tardes como reportero independiente. Llame a mi antiguo trabajo pero ya había sido sustituido por una jovencita muy atractiva así que no me importó.

Amanda por otro lado se dedicaba trabajaba en un almacén del centro comercial, entre los dos pagábamos la renta y vivíamos en una etapa desobligada donde la única prohibición era hablar de la desaparición de su antiguo prometido.

Pasaron casi seis meses de calma aparentemente imperturbable, Amanda y yo nunca imaginamos que esta pequeño lapso sólo se trataba de un estado efímero, como el ojo del huracán que deja ver el cielo claro para después arremeter con más fuerza y acabar con lo poco que queda.

Una mañana de miércoles me levanté a las siete treinta como todos los días, encendí la tele en el noticiero, el presentador anunciaba con sarcasmo una decapitación mas de una extraña ola que se estaba viviendo en todo el país a causa de una lucha entre el narcotráfico. A pesar del horror de la noticia seguí escuchando con aburrida rutina los acontecimientos de la madrugada que parecían de lo mas común.

Me pasaba las mañanas imaginando cosas que podría decirle a Amanda para hacerla reír, adoraba verla romper en carcajadas cuando yo hacia comentarios sarcásticos sobre mi trabajo y el suyo, sobre la vida que teníamos y como la gente pensaba que éramos una pareja extraña.

A pesar de lo rutinario no hubiera cambiado por nada esos momentos, fantaseaba en las noches y soñaba con el día en que yo le declararía mi amor y ella me correspondería con decidido sí.

Nada hubiera cambiado excepto aquella mañana gris de miércoles cuando todo se volvió extraño en un segundo